jueves, 25 de mayo de 2017

Racionalismo y Empírismo

Racionalismo

Se conoce como la fuente  principal del conocimiento humano. Según él, un conocimiento sólo merece, en realidad, este nombre cuando es lógicamente necesario y universalmente válido. Cuando nuestra razón juzga que una cosa tiene que ser así y que no puede ser de otro modo; que tiene que ser así, por tanto, siempre y en todas partes, entonces y sólo entonces nos encontramos ante un verdadero conocimiento, en opinión del racionalismo.



La forma más antigua del racionalismo se encuentra en Platón. Éste se halla convencido de que todo verdadero saber se distingue por las notas de la necesidad lógica y validez universal. Platón llama a este mundo suprasensible el mundo  de las ideas. Este mundo no es meramente un orden lógico, sino a la vez un orden metafísico, un reino de esencias ideales metafísicas. Este reino se halla, en primer término, en relación con la realidad empírica. La médula de este racionalismo es la teoría de la contemplación de ideas. Podemos llamar a esta forma de racionalismo, racionalismo trascendente.

Plotino y San Agustín, el primero coloca el mundo de las ideas en el Nus Cósmico, o sea Espíritu del universo. las ideas ya no son un reino de esencias existentes por sí, sino el vivo autodespliegue del Nus. Nuestro espíritu es una emanación  de este Espíritu cósmico. Entre ambos existe, por ende, la mas íntima conexión metafísica. Esta idea es recogida y modificada en sentido cristiano por San Agustín. El Dios personal del cristianismo ocupa el lugar del Nus las ideas se convierten en las ideas creatrices de Dios. El conocimiento tiene lugar siendo el espíritu humano iluminado por Dios. La médula de este racionalismo es, según esto, la teoría de la iluminación divina. Podemos caracterizar con razón esta forma plotinianoagustiniana  del racionalismo como racionalismo teológico.

Este racionalismo experimenta una intensificación en la Edad Moderna. Se verifica en el filósofo francés del siglo XVII, Malebranche. Su tesis dice: Nous voyons toutes choses en Dieu. Por choses entiende Malebranche las cosas del mundo exterior. El filósofo italiano Gioberti ha renovado esta idea en el siglo XIX. Según el conocemos las cosas contemplando inmediatamente lo absoluto en su actividad creadora. Esta concepción representa igualmente un racionalismo teológico. Para distinguirlo de la forma del racionalismo anterior, podemos llamarlo teognosticismo.

Mayor importancia alcanzo otra forma del racionalismo en la Edad Moderna. La encontramos en el fundador de la filosofía moderna, Descartes, y en su continuador Leibniz. Es la teoría de las ideas innatas, según ella no son innatos ciertos números de conceptos, justamente los más importantes, los conceptos fundamentales del conocimiento. Estos conceptos no proceden de la experiencia, sino que representan un patrimonio originario de la razón. Según Descartes, trátase de conceptos más o menos acabados. Leibniz es de opinión que sólo existen en nosotros germen, potencialmente. Según él, hay ideas innatas en cuanto que es innata a nuestro espíritu la facultad de formar ciertos conceptos independientemente. Se puede designar esta forma de racionalismo con el nombre de racionalismo inmanente, en oposición a los anteriores.

Una última forma de racionalismo aparece en el silo XIX, esta forma de racionalismo a la que nos estamos refiriendo distingue, por el contrario rigurosamente la cuestión del orden psicológico y la del valor lógico y se limita estrictamente a investigar el fundamento de este último. Lo consigue con ayuda de la idea de "la conciencia en general". Esta es tan distinta de la conciencia concreta o individual, a que el racionalismo moderno atribuye las ideas innatas, como del sujeto absoluto, del que el racionalismo antiguo deriva los contenidos del conocimiento. Se puede caracterizar esta forma del racionalismo como un racionalismo lógico en sentido estricto.

Empírismo

Opone a la tesis del racionalismo, para el empirismo, la única fuente del conocimiento humano es la experiencia. En opinión del empírismo, no hay ningún patrimonio a priori de la razón. La conciencia cognoscente no saca sus contenidos de la razón, sino exclusivamente de la experiencia. Todos nuestros conceptos, incluso los más generales proceden de la experiencia.

El empírismo parte de los hechos concretos. Para justificar su posición acude a la evolución del pensamiento y del conocimiento humano. Esta evolución prueba, en opinión del empírismo, la alta importancia de la experiencia en la producción del conocimiento.

La historia del empírismo revela que los defensores de éste proceden casi siempre de las ciencias naturales. El investigador esta exclusivamente entregado a la experiencia. Es muy natural que quien trabaje preferente o exclusivamente con arreglo a este método de las ciencias naturales, propenda de antemano a colocar el factor empírico sobre el racional.

El desarrollo sistemático del empírismo es obra de la Edad Moderna, y en especial de la filosofía inglesa de los siglos XVII Y XVIII. Su verdadero fundador es John Locke (1632-1704). Locke combate con toda decisión la teoría de las ideas innatas. El alma es un "papel blanco", que la experiencia cubre poco a poco con los trazos de su escritura. Hay una experiencia externa (sensación) y una experiencia interna (reflexión). Los contenidos de la experiencia son ideas o representaciones, ya simples, ya complejas.

El empírismo de Locke fue desarrollado por David Hume (1711-1776). Hume divide las "ideas" de Locke en impresiones e ideas. Por impresiones entiende las vivas sensaciones que tenemos cuando vemos, oímos, tocamos, etcétera. Hay, pues, impresiones de la sensación y de la reflexión. Por ideas entiende las representaciones de la memoria y de la fantasía, menos vivas que las impresiones y que surgen sobre nosotros en la base de éstas. Ahora bien, Hume sienta este principio: todas las ideas proceden de las impresiones y no son nada más que copias de las impresiones. Este principio le sirve de criterio para apreciar la validez objetiva de las ideas.

Un contemporáneo de Hume,el filósofo francés Condillac (1715-1780), transformó el empírismo en el sensualismo. Su tésis dice que sólo hay una fuente de conocimiento: la sensación. El alma tiene originariamente una facultad: la de experimentar sensaciones.

En el siglo XIX encontramos en empírismo en el filosófo inglés John Stuart Mill (1806-1873). Éste rebasa a Loche y a Hume, reduciendo también el conocimiento matemático a la experiencia como la única base del conocimiento. No hay proposiciones a priori, válidas independientemente de la experiencia.

La significación del empírismo para la historia del problema del conocimiento consiste en haber señalado con energía la importancia de la experiencia frente al desdén del racionalismo por este factor del conocimiento. Pero el empírismo reemplaza un extremo por otro, haciendo de la experiencia la única fuente del conocimiento.

Diferencia entre Empírismo y Racionalismo


Hessen, J.(1981) Teoría del conocimiento. Madrid : Colección Austral 

Publicado por: Sanyelis Gil

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